Terremoto de 7,4 en Colombia: el sismo más fuerte de la década sacude el occidente del país
Un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en el Chocó sacudió Colombia el 10 de agosto de 2026, dejando más de 240 fallecidos, cientos de heridos y graves daños en Cali, Pereira y Manizales.
Terremoto de 7,4 en Colombia: el sismo más fuerte de la década sacude el occidente del país
El 10 de agosto de 2026 quedará marcado en la historia reciente de Colombia. Un terremoto de magnitud 7,4 —el de mayor magnitud registrado en el país durante la última década, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC)— sacudió el occidente del territorio a las 07:34 de la mañana, hora local. El movimiento se sintió en gran parte del país y también en países vecinos como Ecuador, Panamá y Venezuela.
El epicentro se localizó en las proximidades de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a unos 12 kilómetros de esa localidad y a una profundidad cercana a los 103 kilómetros según el SGC (el Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS, lo situó a 110 km). Por su foco tierra adentro y a profundidad intermedia, no se emitió alerta de tsunami, aunque la sacudida fue percibida con intensidad en una extensa región del territorio nacional.
Una cifra de víctimas que crece minuto a minuto
El balance humano del sismo fue devastador y evolucionó rápidamente durante las horas posteriores al movimiento principal. Según los consolidados de las autoridades territoriales, el terremoto dejó más de 240 personas fallecidas, más de 1.300 heridos y miles de desaparecidos, con operaciones de búsqueda y rescate todavía en curso.
Las afectaciones más graves se concentraron en el occidente colombiano y el eje cafetero. La ciudad de Pereira reportó el mayor número de fallecidos del área metropolitana, seguida del Valle del Cauca —donde la gobernadora Dilian Francisca Toro informó de 27 muertos sin contar a Cali—, el Chocó, epicentro del sismo, y Manizales, donde la catedral basílica sufrió el derrumbe parcial de una de sus torres.
Daños en Cali, Pereira y Manizales
En Cali el alcalde Alejandro Eder reportó el colapso o grave afectación de alrededor de 25 edificaciones, entre ellas el Hospital Universitario del Valle (HUV), que colapsó parcialmente. Se registraron numerosas personas atrapadas entre los escombros, lo que llevó al alcalde a solicitar refuerzos de búsqueda y rescate desde Bogotá y Medellín. Varios centros de salud también resultaron afectados.
En Pereira, las autoridades reportaron decenas de fallecidos y personas atrapadas. El Aeropuerto Internacional Matecaña sufrió daños en su interior y se suspendieron las operaciones. El gobernador Mauricio Salazar Peláez decretó toque de queda en el centro de la ciudad, la Comuna Universidad y el subcentro Cuba, para proteger el comercio ante el riesgo de saqueos.
En Manizales los daños alcanzaron a la icónica catedral basílica, cuya torre se derrumbó parcialmente. Las autoridades suspendieron temporalmente las clases en colegios y universidades mientras se realizaban inspecciones de seguridad.
¿Por qué tiembla tanto en Colombia?
El occidente colombiano presenta una elevada actividad sísmica por la interacción de la placa de Nazca, la placa Sudamericana y la placa del Caribe. En esta zona, la placa de Nazca se introduce bajo el margen noroccidental de Sudamérica en un proceso de subducción que acumula tensión de forma constante.
Los científicos clasifican estos movimientos como terremotos de profundidad intermedia (entre 70 y 300 km), que se originan dentro de la placa en subducción y, aunque producen una sacudida superficial menos intensa que un evento superficial de igual magnitud, pueden generar daños significativos y ser percibidos a grandes distancias.
Una seguidilla de réplicas
Tras el sismo principal se registró una secuencia de más de 47 réplicas en la misma región. Entre los movimientos más relevantes se contabilizaron una réplica de magnitud 4,8 aproximadamente a las 08:18 y otra de 3,8 a las 10:01 (hora local). El USGS reportó la primera réplica con magnitud 5.0. La actividad sísmica posterior mantuvo en alerta a la población y obligó a mantener las operaciones de verificación estructural.
La respuesta del Gobierno y la comunidad internacional
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó de inmediato sus protocolos de verificación y confirmó afectaciones en al menos 21 municipios de Chocó, Caldas, Valle del Cauca, Risaralda y Quindío. El Gobierno activó cuatro equipos especializados de búsqueda y rescate urbano (USAR) procedentes de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella —quien apenas había asumido el cargo días atrás— suspendió parte de su agenda para coordinar personalmente la emergencia, instaló un Puesto de Mando Unificado y se desplazó a Pereira, una de las zonas más afectadas.
La solidaridad internacional no se hizo esperar. Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, México, República Dominicana, El Salvador, Perú, Ucrania y Venezuela ofrecieron su apoyo y asistencia humanitaria. Ecuador puso a disposición su equipo USAR de 47 rescatistas y canes especializados, mientras que Perú envió 12.5 toneladas de ayuda humanitaria.
Impacto en la infraestructura
El sismo provocó afectaciones en el transporte aéreo y terrestre. La Aeronáutica Civil suspendió temporalmente las operaciones en al menos siete aeropuertos: Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón de Cali, mientras se evaluaba la seguridad estructural de las terminales.
También se registraron cierres de carreteras por desprendimientos de roca, como la vía entre Cali y Loboguerrero. En Bogotá, aunque las primeras inspecciones no detectaron daños estructurales graves, se realizaron evacuaciones preventivas y la administración distrital envió 100 rescatistas a las ciudades más afectadas.
Lecciones de un país sísmico
Colombia conoce de cerca la fuerza de la naturaleza. El terremoto del eje cafetero de 1999, de magnitud 6,2 y ocurrido en Armenia, causó más de 1.100 fallecidos y sigue siendo una referencia en la memoria del país. El sismo de 2026, el más fuerte en una década, vuelve a recordar la importancia de la preparación sísmica, los protocolos de evacuación y la construcción sismorresistente.
En momentos así, la prioridad es la vida. Los equipos de rescate continúan buscando personas entre los escombros, y la comunidad internacional se ha movilizado para acompañar a Colombia en la recuperación. La lección queda clara: ante la fuerza de la naturaleza, la prevención y la solidaridad son las herramientas más valiosas.
Este contenido es informativo. Los datos provienen del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el USGS y reportes de agencias internacionales y se actualizan conforme avanzan los hechos.
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